La historia se repite
La historia se repite. Por Alberto Peñalba 4/01/09
Pero no ha sido esta la primera obra, ni será a última que aborde estos sucesos. En nuestra cultura reciente encontramos películas como “El Pianista”, de Roman Pola?ski o “La vida es bella”, ganadora de tres Oscars. “El diario de Ana Frank” o el cómic galardonado con un premio Pulitzer, “Maus”, son otros ejemplos del éxito que han cosechado entre el público las representaciones del Holocausto.
Al salir del cine o tras leer la última página de uno de estos libros suele asaltarnos, además de un fuerte sentimiento de repulsa por los crímenes cometidos, la pregunta: ¿Por qué lo hicieron?. Inmediatamente intentamos tranquilizarnos: “Hitler era un enfermo malvado”, “es imposible que algo así vuelva a suceder”, nos repetimos una y otra vez. No obstante, sería insensato por nuestra parte no reconocer que dicho genocidio fue consentido por los gobernantes europeos, antes del inicio de la guerra y más tarde por la población alemana: quienes no lo apoyaron, simplemente miraron hacia otro lado o se vieron obligados a emigrar.
Sin embargo, hoy los papeles han cambiado: la víctima de la violencia racista alemana se ha convertido en el verdugo del pueblo palestino, que bajo el amparo de los EE.UU. y la indiferencia disfrazada de buenos propósitos que muestran la mayor parte de los estados occidentales está sufriendo el exterminio de su población civil. “No puede volver a ocurrir” nos decimos, y a pesar de todo volveremos a permitir un genocidio si continúa nuestro silencio y especialmente el de quienes nos gobiernan.
Las acciones militares que estos días está realizando Israel en territorio palestino deben recibir un enérgico rechazo internacional. También el grupo terrorista Hamas, pero no demos la espalda a la población civil, los “daños colaterales” ocultan familias destrozadas por la fuerza de los misiles. Y si todo esto no les convence, háganlo para que sus nietos no les pregunten: “¿Por qué lo consentisteis?”